Carta de El Senador

Fragmento de un relato.

«_Tu fama se te debitará de tu sueldo que va de tu inodoro a Hong Kong a través de un agujero negro super espacial, de finas paredes retocadas con revoque liso y levemente perfumadas de rosas místicas que decorarán tu cerebro con espinas hasta que aprendas de moral.

Dijo El Senador cuando vió tu espíritu vacío, y triste de copy-past. Continuó…

_No temas, pequeño hijo, necesitás soltarte, abandonar la segura habitación donde habitas rodeado de aduladores. Tengo grandes planes para ti. Y no es éste mi blog, no, ni los otros, tampoco. Mi blog es otro, el tuyo, el sótano del tuyo, el desván de algún otro, y otros más por ahí… Indescifrables.

El Senador se sentó, prendió su pipa, y observó los ojitos de su pequeño. Un joven monstruo que había concretado algunos logros de lo más empresarios, incluso había escrito algunos libros! Era un orgullo, si, pero le falta mucho, mucho para serle revelado el plan.

_Hace cuanto tiempo no haces el amor? Por que no tienes hijos aún? Como sobrevives en tu oscuridad? Qué aprendiste de tu negación? Hijo, todavía te falta mucho, pero todavía tengo algo de fe en ti. Te dejaré seguir desmoralizando a tus verdaderos hermanos a cambio de satisfacer a tus aduladores, pero te será debitado un día de vida por cada error que sigas cometiendo contra ti mismo.»

El Senador

No hay comentarios

Aún no hay comentarios.

RSS de los Comentarios Identificador URI de TrackBack

Deja un comentario

You must be logged in to post a comment.